La capacitación cognitiva engloba la rehabilitación y la estimulación cognitiva. Se enfoca en tareas que buscan recuperar y mantener el funcionamiento cerebral del adulto mayor usando diferentes técnicas, actividades y ejercicios. Se puede trabajar luego de un momento específico de deterioro para recuperar las funciones previas al daño; llamado rehabilitación cognitiva. También se puede trabajar de manera preventiva para mejorar, potenciar y preservar la capacidad ejecutiva; llamado estimulación cognitiva.

Principalmente se trabaja la neuroplasticidad o la capacidad del sistema nervioso en adaptarse para minimizar los efectos producidos por lesiones a través de una reorganización estructural y funcional. La meta es incrementar la reserva cerebral para limitar el decaimiento cognitivo sea por edad o patologías específicas. Este servicio se brinda en español y en inglés.
Una evaluación inicial es necesaria antes de empezar. Frecuentemente se requiere de una evaluación neuropsicológica para determinar las fortalezas y debilidades de cada persona. Adicionalmente, se puede referir para una evaluación médica completa por neurología o geriatría. La duración depende de las necesidades del individuo. Cada sesión dura aproximadamente 30-60 minutos. Las sesiones son de 2 a 3 veces por semana para maximizar la consolidación de las estrategias y pueden durar entre 6 meses a 2 años dependiendo del grado de disfunción cognitiva.
