La terapia familiar se diferencia de las demás ya que, en esta, se trabaja con más de un miembro de la familia dependiendo del motivo de consulta y de quienes pueden ayudar a resolver el conflicto. El objetivo es comprender la manera en que está construido el sistema familiar, identificar los malestares presentes y ayudar a la familia hacer los cambios necesarios para mejorar el funcionamiento y maximizar la felicidad de todos involucrados.
El terapeuta busca escuchar y comprender las distintas perspectivas que cada uno pueda tener de las situaciones de conflicto y promueve la búsqueda de alternativas positivas y soluciones que ayuden a que la familia se reorganice y funcione de una manera más sana. Este servicio se provee en inglés y español.

Se requiere realizar una evaluación inicial previo a iniciar la terapia. Las citas suelen ser de 60 a 90 minutos cada una. Es imprescindible la asistencia de todos los miembros de la familia, al menos que el terapeuta indique quienes participarán.
