L.-V. 9.00am-7.00pm S. 9.00am-1.00pm

+507 831-1446/6406-8686

Top

La cuenta bancaria emocional

La cuenta bancaria emocional

Imagínate que el día de tu boda, el tío Juan; alma de la fiesta y corazón de oro, decide regalarle a ti y tu pareja B/.10,000 pero con una condición: El dinero debe ser manejado por uno de sus dos asesores financieros por una duración de seis años. El primer asesor los atenderá cuidadosamente y se encargará de invertirlo en pequeñas acciones que a la larga podrán obtener algo de ganancia pero de manera constante y segura. El segundo, un tipo parco que optará por despilfarrar todo el dinero y echarles la culpa de todo al final. ¿Cuáles escogen?

El Instituto Gottman, con más de 30 años en el ámbito del estudio y tratamiento de las relaciones de pareja desarrolla el concepto llamado la “Cuenta Bancaria Emocional”, que de manera muy sencilla pero clara, explica la forma en cómo debilitamos o fortalecemos nuestras relaciones.
En las cuentas bancarias siempre habrán depósitos y retiros. Todos nos sentimos más satisfechos cuando realizamos grandes depósitos en nuestras cuentas y a la vez nos duele realizar grandes retiros. En las relaciones, las parejas solemos aplicar el mismo modelo de pensamiento. Si le regalaste un viaje a tu pareja hace dos años, quizás esperas que todavía lo disfrute años más tarde. O por el contrario. Esa gran pelea en 2012, todavía deja secuelas como si fuese ayer. Aunque algunos podrían resultar así, no suele ser el caso. Uno de los estudios de los Gottman que duró seis años reflejó que no son las grandes cosas que deparan el futuro de una relación sino todo los contario.
La cuenta bancaria emocional vive o sufre de las pequeñas transacciones que hacemos en nuestras relaciones a diario. Cada vez que estás con tu pareja, estás realizando una transacción: deposito o retiro. Por ejemplo, si uno de los dos llega muy agobiado al final del día expresando “tuve un día pésimo hoy”, tu pareja puede contestar o realizar dos “transacciones” distintas. El deposito vendría siendo algo así: “-¡Uy, qué mal!, ¿Por qué dices esto? Cuéntame que te pasó…”. Y por el contrario, el retiro podría traducirse como “Ajam ya veo, me imagino que entonces no pagaste la cuenta de electricidad”.
Los Gottman resumieron esos “depósitos” en el termino “Tornarse hacia el otro” y por consiguiente los “retiros” como el alejarse del otro. Estos movimientos en la cuenta emocional marca la tendencia y el futuro de la relación ya que a la larga, las personas se habitúan a estas transacción y actúan acorde. Si la relación mantiene una cuenta bancaria emocional satisfactoria: la pareja seguirá buscando al otro, prestando atención y acercándose cuando es necesario, inclusive en conflicto, tenderán a tornarse hacia el otro y seguir adelante. Pero si la cuenta mantiene un saldo negativo, las parejas tenderán a alejarse, no comunicarán sus problemas o sentimientos, se resistirán a acercarse y en tiempo de conflicto suelen no lograr resolver. Eventualmente la distancia se vuelve tan grande que llegan al punto de no poder reencontrarse e irse por caminos separados. El Instituto Gottman calculó que los matrimonios que permanecían después de 6 años, el 86% se habían tornado hacia el otro mientras que quienes se divorciaban, solo el 33% lo había hecho.
Entonces si volvemos a la pregunta inicial, la respuesta parece ser obvia. No se trata de hacer grandes movimientos o acciones sino de tornarse hacia el otro con amabilidad y respeto, prestando atención, escuchando, sonriendo, pequeños detalles que garantizan que la cuenta bancaria emocional se encuentra con un balance adecuado para cuando lleguen esos momentos en que necesiten de ese cuidado y atención, no se encuentren en rojo.

Share

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.